PODEROSO SEÑOR ES DON DINERO

PODEROSO SEÑOR ES DON DINERO

Redacción El Satélite

(16/11/15)
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A los corruptos no les incomoda, para nada, la sanción moral o histórica de sus conductas porque, simplemente, ellos son amorales, última degradación hacia lo animal del ser racional.
 
Hacia las humildes viviendas de una decena de habitantes de Gachancipá, Cundinamarca, de la vereda San Martín, avanza la maquinaria que abre la nueva ruta de la doble calzada a su paso por este municipio, trazando una extraña curva para no tocar el potrero de quien, se dice, es un tío del alcalde, llevándose por delante las casas  de estos campesinos “sin que hayamos podido hacer nada”, dicen en su última reseña de las circunstancias a El Satélite.
 
Y el cargo contra el alcalde de Gachancipá, Nicolás Gómez, a quien señalan de coordinar soterradamente desde su despacho la defensa del predio de su supuesto pariente, es contundente en el escrito de las víctimas:
… “Pero, como en este mundo nada queda oculto, una funcionaria del concesionario Solarte Y Solarte (ERIKA TORRES), dijo que “fue el alcalde el que a los ocho días llamó y solicitó la modificación del trazado".
 
Que esta denuncia salga a la luz pública, seguramente le tendrá sin cuidado al alcalde. Tal vez, solo tendrá que llamar a la concesionaria y hacer que boten del puesto a la comunicadora social que tuvo el valor de abrir la boca.
 
La llamada “curva del cheque” está, pues, a punto de finiquitarse, y a las víctimas de la decisión que salvaguarda el terreno para una futura urbanización, desplazando a las familias campesinas, ni siquiera les han dicho cuánto les van a dar por sus viviendas… “Solo nos han pedido papeles, y la maquinaria ya está encima”.
 
Las humildes familias que perderán sus viviendas, más que afectadas por la obra, resultan ser víctimas de una componenda en la que los actores principales pasan agachados: el concesionario, la ANI (Agencia Nacional de Infraestructura) y, por supuesto, la propia personera municipal, el concejo y agréguela también, el alcalde electo que, según denuncian las víctimas, “hace parte de la misma rosca”.
 
Aparentemente, agotadas las vías ordinarias, incluyendo la denuncia pública de la trama, a los desplazados solo les queda la vía extraordinaria de la desobediencia civil, que también es un recurso de oposición a una determinación considerada injusta por la comunidad y constitucionalmente reconocida por la Corte en su sentencia T-571 del 2008 en la que anota…
 
“El derecho de resistencia no comporta una justificación para el incumplimiento de las normas, sino una forma excepcional de protesta que presupone la aceptación de los principios estructurales de la organización política y jurídica, y no pretende subvertirlos sino lograr que se implemente de manera adecuada”…
 
En el presente caso (se sobreentiende), que se atienda el interés general y no el particular de una persona influyente en la administración municipal que quiere salvaguardar a toda costa su lote para una futura urbanización.