ROBERTO MORENO
Dirigente sindical, presidente de la Federación de Sindicatos Bancarios y de Seguros (FENASIBANCOL).
Remitido a El Satélite por: Antonio Guihur
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“Otro año que llega… y yo esperando y esperando”
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El 4.5% de ajuste al Salario Mínimo legal acordado entre Gobierno, Empresarios y trabajadores, ya empieza a ser aplastado por la catapulta alcista de principio de año.
“Después del gusto, que venga el susto” dice el adagio popular y es aplicable al círculo vicioso del ajuste al Salario Mínimo: se acuerda o se decreta en diciembre para que no alcance para nada en el resto del año por efectos de los aumentos a los precios de combustibles, transportes, matrículas, uniformes, textos, arriendos, etc.
El común de la gente empieza el año enguayabada y endeudada después de los gastos decembrinos; esperando un incremento justo a la remuneración vital – el llamado Salario Mínimo- pero se quedan “esperando y esperando”, como dice la popular canción de los Caporales.
Si partimos de la base de que una Canasta básica familiar de obrero vale al mes $1.300.000 y que el aumento al mínimo legal que estaba en $ 589.500/mes fue de apenas $26.500 para que quedara en $ $616.000, concluimos fácilmente que este nuevo mínimo legal, que parecía tan “generosamente” ajustado, apenas alcanza para la mitad de los gastos mensuales de una familia de ingresos bajos. Para cubrirla, tendrían que trabajar por lo menos dos miembros de la familia. Al decir de la Dra. Clara López Obregón: “Un salario mínimo legal así es un verdadero culto a la pobreza”.
Después de muchas reuniones, argumentaciones, consultas, etc. la CUT terminó retirándose de las negociaciones, indignada por la “última oferta” de los empresarios de un ajuste del 4% al Salario Mínimo Legal Mensual (con el que sobreviven cerca de 1.300.000 trabajadores y trabajadoras en el país).La CUT dejó constancia de que no había equidad ni justicia en ese ofrecimiento y que el Gobierno solo privilegiaba los intereses de gremios y transnacionales, profundizando la desigualdad, mayor la concentración de la riqueza.
Finalmente, para el 26 de diciembre, conocimos la noticia del acuerdo concertado entre Gobierno, gremios, las confederaciones CTC, CGT y de pensionados, con estos componentes:
· Incremento del 4.5% al SML pasando de $ 589.500 a 616.000, es decir, un aumento mensual de $26.500 ($ 883 pesos diarios). Incremento del 3% al Subsidio legal de transporte, pasando de $69.900 a $72.000 pesos
· Convocatoria a la Sub-Comisión del Sector Público de la Comisión Permanente (CPCPSL) para rediscutir el Acuerdo salarial 2014.
· Procesos de formalización laboral tripartitos, es decir, Gobierno-Gremios empresariales y Centrales obreras.
Se acordó otro aspecto de una exoneración del 8% a las cotizaciones por salud que hacen los pensionados, pero ya se ha abierto una discusión por cuanto hay quienes interpretan que el ahorro del 8% de contribución por salud es un beneficio para el sector empresarial, no para los pensionados quienes siguen contribuyendo con el 12% para el concepto de salud.
La catapulta alcista no se ha hecho esperar y entierran, inmediatamente, el “generoso” incremento acordado: aumentaron los precios de gasolina y ACPM, matrículas escolares, en las tarifas de la telefonía móvil, arriendos, cuotas de administración en unidades residenciales, entre otras alzas.
Los aumentos salariales en empresas que tienen acuerdos con Sindicatos de trabajadores y basados en el índice de precios al consumidor, IPC, quedaron por el piso ya que la inflación final, al 31 de diciembre de 2013 fue inferior al 2% (1.94% para ser exactos). Después de todo, el ajuste a los salarios basados en el IPC ha sido una fórmula al servicio del capital mas no a la medida de las necesidades de la fuerza laboral ni coherente con los índices de rentabilidad de los negocios o de las utilidades del sector empresarial.
Veamos el comportamiento del IPC en los últimos once años, la presunta baja ostensible a este indicador, solo ha significado el constreñimiento de los salarios de los trabajadores:
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AÑO |
2002 |
2003 |
2004 |
2005 |
2006 |
2007 |
2008 |
2009 |
2010 |
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IPC% |
6.99 |
6.49 |
5.50 |
4.85 |
4.48 |
5.69 |
7.67 |
2.00 |
3.17 |
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AÑO |
2011 |
2012 |
2013 |
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IPC% |
3.73 |
2.44 |
1.94* |
Con bombos y platillos, el Gobierno anuncia de la creación de 2,2 millones de empleos en sus últimos tres años; cabe preguntarse ¿qué tipo de empleos? ¿En qué condiciones y con qué salarios? Los sectores que más están empleando son los de servicios y Comercio, hotelería y restaurantes, estos sectores ocupan un 47% de población trabajadora, pero es en estas actividades económicas donde menos se respeta la formalización laboral, abunda la temporalidad e inestabilidad, hay irrespeto por la libertad sindical.
La industria pierde participación laboral, ocupa solo a un 11% de la PEA y las “locomotoras” de la construcción y la minería participan ocupando solo al 6% y 4% respectivamente de la población ocupada.
Los medios de información nos dicen que crece la deuda de los hogares : “se debe más y se paga menos”. La gente piensa que “quien no se endeuda, no consigue nada”, máxima sentencia del crecer al debe; También informan los medios que “hay crecimiento en las compras de los hogares de un 8,13% en los primeros once meses del año 2013”. ¿Cómo puede la gente consumir más ganando menos? Vía endeudamiento!
Nuestra clase trabajadora jamás tendrá la capacidad adquisitiva para llevar un modo de vida aceptable ni el aparato productivo nacional la demanda agregada necesaria para despegar y hacerse competitivo en el mundo de la globalización. Los irrisorios aumentos en el salario mínimo legal a que tienen acostumbrados al país, ahora con la anuencia de algunas centrales obreras, no son solo negativos desde el punto de vista humano y social, sino perversa política económica.
El supuestamente “generoso” incremento al Mínimo legal, en un año de elecciones, donde el primer mandatario de la nación puja por ser reelegido y su bastión principal radica en el actual proceso de paz, tiene también un trasfondo politiquero, igual al estilo Uribista con su cuento de la “seguridad democrática”.
Para rematar, el año pasado nos visitó un economista ganador del Premio Nobel de economía/2010, de nombre Christopher Pissarides. Este personaje se atrevió decir en el Congreso de ASOFONDOS, el gremio de entidades administradoras de pensiones y cesantías, que “el Salario Mínimo de Colombia es muy alto… este debiera crecer con la inflación… debiera permitirse que este baje gradualmente hasta un 45% del Salario promedio…”(El Sr. Pissarides propone un SML de $ 409.000 pesos). Además se atrevió a lanzar otra perla: “En Colombia la edad de pensión es muy baja, deberían hombres y mujeres jubilarse por igual, a los 67 años” (El Colombiano, diciembre 24/13).
Aprovechamos esta columna del periódico TANIMARA para desvirtuar las temerarias opiniones de este economista, dándole a conocer algunos de los mejores y peores salarios mínimos en el mundo. Veamos:
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1. LUXEMBURGO |
US$ 4.089 |
$ 7.331.577 |
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2. NORUEGA |
US$ 3.678 |
$ 6.594.654 |
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3. AUSTRIA |
US$ 4.437 |
$ 6.162.541 |
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4. JAPON |
US$ 1.307 |
$ 2.343.451 |
|
- EE.UU. |
US$ 1.257 |
$ 2.253.801 |
|
- ISRAEL |
US$ 1.220 |
$ 2.187.460 |
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- COREA |
US$ 957 |
$ 1.715.901 |
|
- COSTA RICA |
US$ 509 |
$ 912.637 |
|
- VENEZUELA |
US$ 472 |
$ 846.296 |
|
- COLOMBIA |
US$ 316 |
$ 566.600 |
|
- CHINA |
US$ 230 |
$ 412.390 |
|
- MEXICO |
US$ 149 |
$ 267.157 |
|
- INDIA |
US$ 56 |
$ 100.408 |
*Dirigente sindical, Presidente de la Federación de Sindicatos bancarios y de seguros, “Fenasibancol”.
