ÍDOLOS DE BARRO

El exjuez, Baltasar Garzón, tan afamado y casi idolatrado en Colombia, tristemente se recuerda hoy en el entorno del grupo EGIN, periódico considerado en su momento vocero oficial del grupo terrorista ETA, cerrado el 15 de julio de 1998 en un proceso judicial que tuvo como protagonista el también conocido como “Superjuez”  Garzón.

El 15 de julio se cumplirán 15 años de la conocida «Operación Persiana» del juez Garzón y del Gobierno de Aznar que acabó con dos décadas de vida de un medio considerado así mismo “independiente y popular”.

Con este motivo, el grupo GARA (periodistas, analistas, investigadores, columnistas, escritores y políticos vascos), revive con un libro (Letras para la Libertad), la memoria de aquella experiencia periodística y de acontecimientos que marcaron la historia, y EGIN narró.

Se trata de una documentada obra, notablemente ilustrada, que sacudirá la memoria colectiva y personal de dos generaciones con acontecimientos muy concretos, y que descubrirá de manera amena y rigurosa una parte de la historia reciente a los más jóvenes. Un apropiado trabajo para la formación política e histórica, como lo fue, en su contexto, el periódico que marcó un hito informativo en el devenir de Euskal Herria.

En la promoción del libro, se dice que fueron casi 21 años de vida intensa y singular y agrega: “El propio nacimiento de EGIN (1977), marcó una pauta hasta entonces desconocida: cerca de 40.000 personas aportaron de su bolsillo una cantidad económica para poner en marcha un nuevo periódico que atendiera a las necesidades informativas y a las aspiraciones colectivas en el panorama político que se abría tras la muerte del dictador Franco.

“Sin embargo, el camino estuvo plagado de dificultades desde el primer momento. Su actitud crítica con los poderes, su valentía y profesionalidad en la información y la defensa de causas populares en tiempos muy convulsos le granjearon de inmediato el acoso de autoridades españolas y sectores de poder. Secuestros judiciales, procesamiento de directivos, encarcelamiento de periodistas, atentados incluso mortales y estrangulamiento económico acompañaron a la cabecera vasca hasta su muerte final, que vino de la mano de una operación política auspiciada por el Gobierno de José María Aznar y ejecutada por el juez Baltasar Garzón el 15 de julio de 1998. Diez años de un kafkiano proceso judicial culminaron con la ruina de las instalaciones y con algo todavía más grave: las severas condenas de prisión que once de sus directivos cumplen todavía en la actualidad por su responsabilidad al frente de un medio de comunicación. Un hecho sin precedente alguno en Europa”.

Letras para la Libertad incluye sendas entrevistas con dos de los protagonistas y personas clave en la historia de EGIN: José Luis Elkoro, fundador y presidente del Consejo de Administración; y Jabier Salutregi, ambos condenados por el juez Garzón bajo la sindicación de auxiliar y pertenecer al grupo terrorista ETA.

El juez Garzón desempeñó  frente a ellos, en su momento, el mismo papel que asumió el Procurador en Colombia, Alejandro Ordoñez frente a la senadora Piedad Córdoba a quien acusó de auxiliar a las FARC y la inhabilitó por 18 años para ejercer cargos públicos.