EN PRIMER GRADO...

La famosa sección 1, 2, 3 de CM& (televisión), entregó ayer la lista de los famosos quemados en las elecciones de este domingo 9 de marzo y dice:

Siempre, después de elecciones de cuerpos colegiados, aparece un horno crematorio en donde reposan los restos de los incinerados. Se llama «el pabellón de los quemados».

Primera sala: Partido de la U. Jorge Eduardo Géchem, actual senador, pierde su curul por 72 votos. La gana Carlos Soto, también senador.

El secuestro de Géchem, en el 2002, rompió el proceso de paz de El Caguán.

Quemada Gema López, heredera de los votos del senador Aurelio Iragorri, padre del actual ministro del Interior. Apenas tuvo 27.627 votos; le faltaron casi veinte mil votos.

Quemado de 4 soles: general Freddy Padilla de León. Apenas obtuvo 16.349 votos.

Quemado un viejo cacique de Santander: el exsenador Tito Rueda; apenas logró 5569 votos.

El quemadito Géchem Turbay tiene lesiones de primer grado; podría salvarse si consigue más de cien votos en el escrutinio final.

Los prestigiosos quemados del Partido Conservador

El actual senador José Darío Salazar, el conservador más uribista de los conservadores uribistas y virtual vocero del procurador en el Senado, obtuvo 41.338 votos y pierde la curul por 56 votos. La gana Nadia Blel Scaff, hija de Vicente Blel, condenado por parapolítica. Otro quemado conservador es Carlos Barriga, de Norte de Santander, actual vicepresidente del Senado. Se quemó también Luz Estella Cáceres, hija del condenado senador chuzo-chuzo Javier Cáceres. También se quemó Germán Villegas, actual senador, exgobernador del Valle. Y se quemó el actual senador Juan Mario Laserna, posiblemente uno de los más prestigiosos miembros del Senado actual. Se quemó doña Ángela Ospina, miembro del directorio conservador, nieta del expresidente Mariano Ospina.

Para sus cuentas, el Partido Conservador se convirtió en la tercera fuerza del Congreso, con 46 congresistas.

Quemados del Partido Liberal.

El actual representante Guillermo Rivera pierde su curul por 390 votos frente a Sofía Gaviria Correa, hermana del actual alcalde de Medellín. Se quemó Guillermo Santos, actual senador del Tolima, heredero de la familia Jaramillo Martínez. Se quemó Honorio Galvis, actual senador de Santander. Se quemó Jesús Ignacio García, del Cauca, también actual senador, y uno de los considerados caciques de ese departamento. Se quemó Adriana Franco, actual representante de Caldas; intentó llegar al Senado. Quemado también Sigifredo López, quien se salvó no solo del secuestro y asesinato masivo de los diputados del Valle, sino de la acusación, que resultó falsa, de la Fiscalía General. Quemado también Juan Luis Castro Córdoba, hijo de la exsenadora Piedad Córdoba. Se quemó también Judith Pinedo, exalcaldesa de Cartagena.

Dentro de los liberales tampoco fue elegido el aspirante sanandresano Francis-James.

Otros quemados

Cambio Radical: Alfonso Mattos, miembro de la conocida familia empresarial Mattos, de la costa; fue diputado, representante y senador. Se quemó José Francisco Herrera, actual senador y quien fue la sorpresa electoral del Atlántico hace cuatro años.

En la Alianza Verde también hubo prestigiosos quemados: Jorge Eduardo Londoño, de Boyacá, cofundador del Partido Verde, exgobernador de Boyacá y actual senador. Se quemó Carlos Lozano, símbolo del Partido Comunista y de Marcha Patriótica. Se quemó Jorge Eliécer Guevara, actual senador del Caquetá.

En el Polo, se quemaron el filósofo Rodolfo Arango: le faltaron 3000 votos; el sindicalista Tarcisio Mora; la actual representante Alba Luz Pinilla. Y se quemaron todos los aspirantes del  escandaloso MIRA; dirían sus contradictores que esa fue voluntad de Dios ministerial o de Jesucristo internacional… y salgo a respirar fuera del horno de los quemados.