No tiene sentido...

14.12.2012 06:44

 

La CUT dice que no tiene sentido discutir con el gobierno y los empresarios un nuevo salario mínimo cuando el Congreso se apresta a expedir “la más regresiva e inequitativa reforma tributaria que haya conocido el país”.

En un comunicado suscrito por el presidente (Domingo Tovar) y el secretario (Witney Chávez) de esa central obrera, sostienen que la nueva reforma tributaria lo que pretende es transferir recursos a los grandes capitales nacionales y extranjeros, en detrimento de los sectores populares, con lo cual se profundizan la inequidad y la desigualdad.

 Con la reforma no habrá nuevos empleos.  La idea de reducir los costos de la nómina para generar empleo ya ha sido aplicada en varias oportunidades en el país con el resultado de un rotundo fracaso: bajo el mismo argumento fueron expedidas las leyes 789 de 2002, que en su artículo 13 incluyó la exoneración de parafiscales, y la Ley 1429 de 2010, que estableció descuentos en el impuesto sobre la renta, los aportes parafiscales y otros gastos de nómina por la vinculación de nuevos empleados.

Los líderes sindicales desmienten al presidente Santos quien reafirmó en un discurso radiotelevisado de los últimos días que uno de los propósitos de la reforma es generar empleo y al respecto, afirman:

“La propuesta de reducir los costos de la nómina para generar empleo ya ha fracasado en el país. Bajo el mismo argumento fueron expedidas las leyes 789 de 2002, que en su artículo 13 incluyó la exoneración de parafiscales, y la Ley 1429 de 2010, que estableció descuentos en el impuesto sobre la renta, los aportes parafiscales y otros gastos de nómina por la vinculación de nuevos empleados”.

Tras señalar algunas de las disposiciones que en este campo han resultado un engaño a la clase laboral, la CUT  califica de “regresivas” las nuevas propuestas y agrega que “resulta por lo menos irónico, aducir que la reducción de costos a la nómina, con el correspondiente aumento de las ganancias de los grandes capitales, por un lado, y el incremento de los gravámenes al trabajo y al consumo, por otro, conducen a la equidad y la reducción de la desigualdad”.

Y concluye el comunicado:

“La definición del salario mínimo no puede reducirse a la simple mecánica de reajustar un salario irrisorio con los índices de inflación causada y/o proyectada más el coeficiente de productividad, como pretenden los empresarios y el gobierno. Menos aún si estos indicadores son manipulados a tal punto que en la inflación causada no se considera el índice de precios al consumidor para los estratos bajos que es superior a la inflación promedio; la proyectada obedece más a la “percepción” de los productores de indicadores como el DANE, el Banco de la República, Hacienda y Planeación en el sector oficial, la Andi y Fedesarrollo, en el sector privado, entre otros; y el índice de productividad es más el resultado de la metodología que se adopte que de la valoración del aporte real de los sectores al desarrollo económico”.

 

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