MAYO DE 2015

03.06.2015 00:45
 

                                   El presidente Juan Manuel Santos celebró el miércoles 27 de mayo en su cuenta de Twitter (@JuanManSantos) una declaración de Jaime Hill, presidente de la multinacional cementera, Holcim en que dice: “"Colombia es el lugar en el que hay que estar"…
Claro, Holcim lo ha pasado a las mil maravillas en Colombia celebrando carteles con sus colegas Argos y Cemex, por lo cual fue multada por la Superintendencia de Industria y Comercio en el 2008, junto con sus compinches, en suma que ascendía a 2.769 millones de pesos. ¿La pagaría?
Aparte de ejercer el oligopolio mencionado, la multinacional Holcim se ha comportado en Colombia como cualquier empresa informal, de las muchas que hay en el país…
En noviembre del 2012, la CAR tuvo que cerrar sus instalaciones sobre la cuenca alta del río Bogotá, en jurisdicción del municipio de Chocontá,  en donde venía operando sin licencia ambiental. ¿Se ajustaría a la norma?
En un país en donde la empresa privada opera a sus anchas, más si se trata de holgadas multinacionales, es ahí en donde debe estar, mucho más si para el caso cuenta con el aplauso del primer mandatario de la nación.
 

Cabeza y cola

El senador del Polo, Jorge Enrique Robledo, insistió en las últimas horas ante el presidente Santos por una respuesta al reclamo de los pensionados que le exigen el cumplimiento de su promesa electoral de reducir la cotización a salud del 12 al 4 por ciento.
En carta fechada el 22 de mayo del 2015, Robledo le pide al Presidente que se dé una respuesta de fondo a las solicitudes de los jubilados colombianos.
El senador del Polo le recuerda al jefe del Estado que desde el 22 de abril está a la espera de la “respuesta a fondo” a esta solicitud de los pensionados por parte de los ministros del Trabajo y Hacienda, tal como lo anunció el secretario privado de la Presidencia.
La insistencia de Robledo eleva su solicitud al Presidente a “derecho de petición”, y tendrá que responderle en los próximos días, so riesgo de caer en grave falta disciplinaria, o lo que sería lo mismo, en las “garras del procurador” que ganas no le faltarían de hundírselas hasta los hígados.

A propósito…

En el mismo sentido del senador del Polo debieran proceder parlamentarios como Jimmy Chamarro y Ángel Custodio Cabrera, autores de sendos proyectos de ley que buscan reducir la cotización de los pensionados a salud del 12 al 4 por ciento.
¿Por qué estarán tan callados? Esperemos que no sean atragantados con mermelada. Los  pensionados, ahora que van despertando la conciencia de su poder electoral, debieran tener bien en cuenta a los ahijados de estos senadores en las elecciones locales, y obrar en consecuencia.
 

Se cayeron los estatutos del Partido Liberal

El Partido Liberal Colombiano es el de mayor afiliación política, según la encuesta adelantada recientemente por Cifras y Conceptos que le otorgó el primer lugar con el 12 por ciento. Este Partido acaba de ser sentenciado por el Consejo de Estado a restituir sus antiguos estatutos y atenerse en un todo por los vigentes cuando entró a regir la Ley 1475 de 2011.
El Consejo consideró en su sentencia que “con las actuaciones llevadas a cabo por el Partido Liberal Colombiano y el Consejo Nacional Electoral, en el marco de la adopción, aprobación, impugnación y registro de los nuevos estatutos de esa colectividad, se vulneraron gravemente los valores e intereses colectivos relacionados con la moralidad administrativa (…)”.
¡Hágame el favor! Bien lo dice el columnista Juan Manuel López en las 2 Orillas…
“No sabemos hasta donde llegarán las repercusiones políticas, pero desde el Director bajo el cual se sucedió este proceso —Dr. Rafael Pardo—  pasando por el ‘espíritu y carne’ del mismo —Dr. César Gaviria—, hasta su último beneficiario —Simón Gaviria—, por simple dignidad deberían poner la cara ante semejante descalificación y renunciar a la estrategia política de pasar de agache sin abandonar sus cargos ni ofrecer excusas por lo actuado”.
 

Del realismo mágico

Imagínense, por ejemplo, que dentro de unos 15 años el señor Andrés Felipe Arias, ex ministro de Agricultura, es nombrado ministro de Hacienda: ¿usted no lo creería, verdad?
Pues el símil se compara, si nos ubicamos en 1999, con el entonces ministro de Transporte, Mauricio Cárdenas, quien cayó del cargo en medio del mayor escándalo de corrupción de la historia nacional en el caso Dragacol. Tres años después, en el 2002, el Consejo de Estado, en histórica sentencia, lo declaró “solidariamente responsable” del detrimento patrimonial por cerca de 26.000 millones de pesos que se configuró en el sonado caso.
Dicen los que saben intríngulis del asunto que Cárdenas no ha pagado ni un peso… Y así y todo, es nombrado por Santos, primero como ministro de Minas y luego como ministro de Hacienda; y de contera se bate como precandidato presidencial del Partido Conservador a las elecciones del 2018.
Decía Marx en unas de sus más célebres citas sobre el devenir humano que la historia se repite primero como tragedia y luego como farsa. Más afín con el caso Cárdenas un viejo dicho colombiano, de autor anónimo, dice: “Ellos son como los peces que cuando mueren, flotan”.

 

La lápida

El reconocido premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, parece dejar caer la lápida sobre la fosa del neoliberalismo. Hablando en Bloomberg sobre su último libro “El precio de la desigualdad”, afirma que “las recientes formas de capitalismo no sobrevivirán”.
Basado en estadísticas oficiales de Estados Unidos desde 1980, año en que irrumpió la internacionalización del neoliberalismo, Stiglitz revela que el 90% de la base de la pirámide no ha tenido aumentos en sus ingresos, lo que sugiere que el modelo es fallido porque la mayoría de los ciudadanos no está obteniendo mejoras y están estancados.
Al adentrarse la campaña presidencial en Estados Unidos, seguramente este tema dominará el debate…
“Si rasuran al vecino”… la Colombia neoliberal debiera poner sus barbas a remojar.
 

Póngase a pensar

"El 1% de la población disfruta de las mejores viviendas, la mejor educación, los mejores médicos y el mejor nivel de vida… Pero hay una cosa que el dinero no puede comprar: la comprensión de que su destino está ligado a cómo vive el otro 99%. A lo largo de la historia esto es algo que esa minoría no ha logrado entender”... Así encabeza el prólogo del libro “El precio de la desigualdad”, el laureado economista, Joseph Stiglitz.

 

Por la boca muere el pez

No debiera haber ningún ecologista dispuesto a votar por Vargas Lleras en el 2018 como eventual candidato presidencial, pues, resulta premonitoria su declaración sobre la norma de la consulta previa en torno a la explotación minera de territorios estratégicamente ambientales, como Santurbán, que sigue siendo un ícono en este aspecto.
Según el influyente vicepresidente “la herramienta se ha convertido en una modalidad extorsiva”. La atrevida observación de Vargas Lleras está contenida en una información de la revista Dinero sobre el reciente fallo del Consejo de Estado que suspendió los alcances jurídicos del decreto gubernamental que creó 516 zonas mineras en 22 departamentos del país, con una extensión de 20’470.200 hectáreas.
El señalamiento del vicepresidente Lleras apunta a que las comunidades usan la consulta previa para “extorsionar” a los empresarios, imponerles cargas económicas por los costos de las consultas, y para generar grave afectación al desarrollo de proyectos debido a que dilatan la toma de decisiones, afectando a la industria y las regiones (dice la información de Dinero).
Vea pues: “Los pájaros tirándole a las escopetas”. ¿Así que ahora las víctimas son las pobres empresas trasnacionales sometidas a la implacable extorsión de las temibles comunidades indígenas?
 

Póngale la firma

El columnista habitual de Semana.com, Joaquín Robles Zabala, recuerda en su artículo del 25 de este mes, sobre las acciones cruzadas de las Farc y el Ejército en que han caído cerca de 50 combatientes de uno y otro lado , una histórica frase del sociólogo, Héctor Abad Gómez:
“No es matando guerrilleros, o policías, o soldados como vamos a salvar a Colombia. Es matando el hambre, la pobreza, la ignorancia, el fanatismo político o ideológico”.
Hace días tenemos expuesta en El Satélite esta frase en la sección Póngase a pensar: “La paz no depende ni de ti ni de mi... La paz depende de las circunstancias”, que guarda estrecha relación con el pronunciamiento de Abad Gómez que, sarcásticamente, murió en agosto 25 de 1987 a manos de paramilitares, macabra expresión de eso que él mismo llamó… “fanatismo político o ideológico”.
 

De Lara a lora

El delfín de Lara Bonilla no tiene, ni de lejos, la pinta política y el carácter del padre, empezando porque en la génesis política de Cambio Radical (el partido del delfín), y en la del Nuevo Liberalismo (el partido del padre), hay un océano de por medio.
Lo último que se le ocurrió al heredero de una gloria que le pesa, fue revivir en la Comisión Primera de la Cámara la posibilidad de que los parlamentarios en ejercicio puedan ser nombrados ministros de Estado… ¡Y se la aprobaron! “Todos a una como en fuente ovejuna”, menos, claro está, el representante del Polo en esa comisión, Germán Navas Talero.
La Constitución del ´91 prohibió el nombramiento de parlamentarios activos como ministros de Estado, dizque para cortar la corrupción del Congreso… Pero por lo visto, es más fácil enderezar un palo viejo que moralizar el ejercicio de la política en Colombia.
 

La negación de la evidencia

Ted Cruz, republicano, uno de los tantos candidatos en carrera hacia la Casa Blanca en las próximas elecciones presidenciales de Estados Unidos ha salido con la idea de que el calentamiento global es un ‘cuento chino’, y sostiene que en los últimos 17 años la temperatura global se ha mantenido estable.
Este charlatán gringo ha dado en desconocer que el calentamiento global es un fenómeno reconocido por todas las academias de ciencia del mundo, incluyendo a la Academia Nacional de Ciencia de Estados Unidos; y el mismo Pentágono, en reciente informe declara al calentamiento global como una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos.
Todos los medios han acogido el informe científico de que el año 2014 fue el más caliente registrado de los últimos 150: el hielo marino en el Ártico ha perdido más de la mitad de su volumen solo en los últimos 35 años, mientras las masas de hielo sobre Groenlandia y la Antártida se reducen a tasas alarmantes y los glaciares alrededor del mundo desaparecen aceleradamente.
La humanidad se encuentra en realidad ante una emergencia planetaria de gigantescas proporciones, tal y como lo señalan los principales científicos y centros especializados de investigación alrededor del mundo.
 

No hay almuerzo gratis

Este popular dicho gringo aplica bien a la loca idea de Ted Cruz sobre la supuesta estabilidad de la temperatura global. Su discurso hace parte de un mascarón de proa lanzado por el capitalismo contra el papa Francisco que anda en plan de difundir próximamente una encíclica sobre la terrible amenaza del calentamiento global.
El solo anuncio papal ha incitado a los dueños del poder económico mundial a sostener que el papa “debería limitarse a la moralidad, sin intervenir ni en política ni en ciencia”... La respuesta papal no se hizo esperar, y a través de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales se dice que…
“Son sobre todo los pobres los que pagan el precio de los cambios climáticos. Intervenir sobre las causas de este fenómeno representa, por tanto, un deber «moral» —además de una urgencia social y económica— del que nadie puede desentenderse”.
Este es en síntesis el mensaje que emerge del seminario «Proteger la tierra, ennoblecer la humanidad. Las dimensiones morales de los cambios climáticos y de la humanidad sostenible», organizado por la Academia pontificia de ciencias sociales el martes 28 de abril, en la Casina Pío IV. Estuvo presente el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon que también se reunió con el papa Francisco.
 

El que calla, otorga

“Anonimous”  es una publicación virtual radicada en La Ceja, Antioquia, desde la cual se está librando una dura lucha contra la corrupción en ese municipio, vecino por el oriente a Medellín.
En la entrega que llega a RESES (Red Social El Satélite) el martes 19 de mayo, se revela que a una campaña por la alcaldía municipal llegó en los últimos días un cheque por 500 millones de pesos que “salió de la cuenta de un empresario que  administra hospitales”…
Seguramente los habitantes de la Ceja saben a qué campaña y de qué empresario habla la nota, por aquello de que entre ellos podría tratarse de algo así como “blanco es, gallina lo pone”.
Pero lo grave no es que haya llegado el cheque, porque la ley permite que las campañas políticas reciban aportes de la empresa privada, hasta ciertos topes. Lo grave es que la referida nota anticipa que (…) “las condiciones de este dinero son que cuando gane las elecciones y se posesione como alcalde le entregue la administración del Hospital de La Ceja, este hospital tiene un presupuesto de 5.200 millones de pesos anuales, van a hacer un tremendo festival con este hospital”.
Valdría la pena que los “Anonimous” acudieran a las autoridades competentes a poner la denuncia correspondiente; o que, con todo derecho, algún ciudadano demandara judicialmente mayor información al respecto o que los mismos aludidos, tanto la campaña “de autos conocida” como también el empresario “administrador de hospitales” pidieran la rectificación porque, como también dice el dicho, “el que calla otorga”.
 

Lo mismo 8 que 80

Se rumora la salida del ministro de Salud, Alejandro Gaviria, prácticamente derrotado por la mafia de la multinacional industria farmacéutica.  
Sobre el asunto, el exdirector del ‘Programa de Medicamentos’ de la OMS, Germán Velásquez, colombiano, filósofo de la universidad Javeriana y doctor en economía de la Sorbona, dice algo contundente:
“Que salga o se quede es secundario. La pregunta de fondo es si a Santos le interesa y es consciente del problema de salud pública de Colombia”.
Y, a renglón seguido, agrega: “No se trata de que la industria farmacéutica esté manipulando el gobierno colombiano. La industria farmacéutica está manipulando a la OMS y, por ende, el debate internacional en materia de salud pública. La industria es tan poderosa, que condicionó hasta la misma reforma de salud que impulsó Obama.
 

Fatigados estamos todos

El Vicepresidente puso la frase de la semana: “Me siento fatigado con el ministro de Hacienda”. Y al unísono sonó el eco de los pensionados diciendo que  no solo están fatigados con el mismo ministro sino también con el Vicepresidente y el Presidente: los tres fueron los autores intelectuales de la gran patraña que montaron sobre la falsa promesa de rebajar del 12 al 4 por ciento el aporte obligatorio a salud en procura de capturar el voto de los pensionados para la reelección de Santos.
No solo Vargas Lleras y los pensionados están fatigados: también los usuarios del sistema de salud, que somos todos, con el ministro del ramo y las EPS e IPS y el resto de la comparsa; fatigados con la ministra de Educación están los maestros últimamente, y antes los estudiantes; fatigados con el ministro de Agricultura están los campesinos y con el de obras públicas los transportadores, y pare de contar: alce la mano el colombiano que no tenga encima una fatiga de tanto esperar a que el Estado (nación, departamento o municipio) resuelvan los problemas cotidianos de la gente…
Claro que al Vice le hubiera quedado más exacto decir “mamao” que fatigado… Pero, bueno, de todas formas entendimos…
 

Un gana-gana político

Se ha generado tal desconfianza el popular “Juanpa”, por lo mañoso, que hasta falso positivo será eso del choque entre el vicepresidente Vargas Lleras y el ministro Cárdenas. Miren que en todos los casos, los tres salen ganando puntos: 1). Santos mostrando que tiene las riendas, o los pantalones bien puestos, como diría doña Mechas (¡punto a favor!; 2). Vargas Lleras, jugándosela por la infraestructura vial, una de las más atrasadas de Latinoamérica y dolor de cabeza nacional, departamental y municipal (¡punto a favor!) y, el ministro Cárdenas, demostrándole al sector privado nacional e internacional y a los organismos internacionales, que juntos mandan la parada, que es un hacendista serio y responsable (¡punto a favor!)…  
Claro que las dos últimas palabras de esta nota: “y responsable”, también pudieran tomarse en una sola palabra: IRRESPONSABLE…

 

¡Sálvese quien pueda!

La columnista de El Espectador, Claudia Morales (también colaboradora de la Luciérnaga), registra en su nota del 14 de mayo: “EPS para enfermar, no para curar”, una gravísima denuncia que se entresaca de su cometario.
Dice que su niñera, Jacky, se salvó de morir o de que la matara la Nueva EPS, gracias a su médico particular.
Jacky pescó el chikungunya, y ¿qué le dieron en la EPS?: “acetaminofén a la lata”, dice la columnista.
Y el 29 de abril a la nana le dio una gripa. Se fue a la IPS de Suba y le recetaron Trimetropin y un corticoide que debía tomar durante siete días. Una semana después estaba peor… Decidí llevarla otra vez a mi doctor. Diagnosticó: ese coctel de medicamentos la estaba envenenando porque, según dijo, “deprime el sistema inmunológico. Fue un estado gripal muy mal tratado”.
Epílogo: Jacky se salvó gracias al doctor particular de la solvente y prestigiosa periodista… ¿Cuántas Jackys y Jacks han muerto en manos de unas EPS que, como dice la columnista están más para matar a la gente que para curarlas?
 

Motivo y razón

La suspensión de las fumigaciones aéreas con glifosato para combatir el cultivo de coca en Colombia, puede que tenga algo que ver con eventuales problemas de salud, tal como lo señala en su informe de hace apenas un  mes la OMS; o con la propuesta en el mismo sentido de las Farc, que la tenía presentada en el punto tres (acordado) de las negociaciones de paz en la Habana…
Pero la principal causa es de ineficacia. Según el último informe del Consejo Nacional de Estupefacientes, el mismo que tomó la decisión de suspender las fumigaciones, había advertido que los cultivos de coca crecieron en el último año entre el 15% y el 20%, basado en cifras de Naciones Unidas, y para Washington, la cifra llega al 39%. Como dicen los abuelos, lo que no sirve estorba.
 

Mirando para otro lado

Algunos medios de comunicación informaron hace poco sobre lo mal que le fue al gobierno de Santos en el último examen que se hizo sobre derechos humanos al cabo de una visita practicada por la señora, Flavia Pansieri, Alta Comisionada Adjunta a la ONU.
Aparte de la fugaz información, nadie más se ha ocupado del asunto… Pero el acucioso expresidente César Gaviria, sí ha sacado parte de su precioso tiempo para mirar al vecino y decir que "se está poniendo en grave peligro el respeto por los derechos humanos en Venezuela", según la versión de El Espectador.
Puede que sea cierto todo lo que se viene diciendo de Venezuela, pero es que quienes hacen las denuncias de este lado no tienen autoridad moral para juzgar el comportamiento del vecino, y más nos sirviera su ojo crítico para mirar las vigas que nos ocultan nuestra propia y lamentable situación…
 

Babosadas

No hay ningún gobierno: ni nacional, departamental o municipal, que no se comprometa a luchar contra la corrupción. Y venido a ver, la mejor lucha contra la corrupción está dentro de una sencilla disposición constitucional que no cumplen…
Dice la norma prescrita para todo funcionario público que “antes de tomar posesión del cargo, al retirarse del mismo o cuando autoridad competente se lo solicite, deberá declarar, bajo juramento, el monto de sus bienes y rentas” (artículo 122, Constitución Política).
Si nada más que esto se cumpliera, o se hiciera cumplir, se acabaría la corrupción: ¿no les parece?; o al menos sabríamos cuánto están robándonos los bandidos.

 

Sentencia equivocada

Nuestro habitual corresponsal en la Red Social de El Satélite (RESES), Leonardo Quiroga, sale con  un apunte muy al caso de la irrisoria condena proferida contra el empresario, Emilio Tapia, a  solo tres años de prisión por el inmenso daño causado a la sociedad dentro del llamado Carrusel de la Contratación.
Quiroga dice que para que la pena sea más rigurosa, que lo acusen de robarse una chocolatina, haciendo alusión irónica a la escandalosa sentencia que mandó a prisión a un simple ladrón de chocolate.
 

Perogrullo en primer plano

Los medios adictos al gobierno pusieron en primera página a Perogrullo, diciendo que el Consejo Gremial Nacional “apoya la venta de Isagén”, la electrificadora estatal convertida por este gobierno en condición sine qua non para sacar adelante el plan de vías de cuarta generación…
Decir que ese consejo de “lagartos”, como se dice popularmente a los que hacen lobby en causa propia, apoya la venta de Isagén, es tanto como convertir en noticia muy importante el apoyo de los pensionados a la reducción de su aporte obligatorio a salud del 12 al 4 por ciento.
¿Qué tal que los más preclaros representantes del sector privado en Colombia rechazaran la privatización de las empresas del Estado, algunas de las cuales las adquieren a precios de gallina vieja?... No, pues: apague y vámonos.
 

De grano en grano... 

Supermercados Cundinamarca de Fusagasugá, distribuye en sus tiendas un fríjol de la variedad bola roja en cuya bolsa dice tener 500 gramos, es decir, una libra (ver foto).
Coincidencialmente, al buscar ensayar una pesa de esas que también la gente llama “gramera”, se puso encima una bolsa del mencionado producto y, una y otra vez, solo marcaba de contenido 482 gramos, es decir, 18 gramos por debajo de la libra.
Al revisar la literatura estampada en la bolsa no se encuentra ni registro de Invima ni el nombre de la empresa empacadora. Pero como solo hay impreso el logo de Supercundi, deberá asumirse que viene a ser la empresa responsable en un todo y por todo del contenido y peso del producto “fríjol bola roja”, ubicado en sus puestos de venta al alcance del público.
El Satélite está enviando esta información al correo servicioalcliente@supercundi.com , a manera de derecho de petición con el fin de que se sirvan explicar por qué el producto se cae del peso ofrecido y, además, no cumple con las normas establecidas para productos de venta en supermercados.
 

Rabo de paja

La mejor manera de limpiar el apellido Galán, de los hijos del inmolado líder, Luis Carlos, sería la publicación de rendición de cuentas de la “Corporación Escuela Galán para el Desarrollo de la Democracia” sobre los resultados de su gestión con dineros públicos que, según la denuncia de las 2Orillas (portal virtual), sumaron entre el 2012 y el 2014 (siete contratos) 114 mil millones de pesos.
¿Qué hizo con esa plata la familia Galán Pachón, y sobre todo los dos senadores, uno por el liberalismo (Juan Manuel) y otro por Cambio Radical (Carlos Fernando), que se han sentido ofendidos con la publicación mencionada?
Y no es por gracia de su voluntad que deben rendir cuentas; es en gracia de la ley que exige rendición de cuentas a todas las entidades públicas o privadas que manejen dineros públicos.
“A ver, a ver: a mover la colita”, dice un pegajoso son bailable que, al parecer, en el caso de la familia Galán Pachón, esa colita parece rabo de paja…
 

Bandera blanca

Recordando la premisa del finado Carlos Gaviria, el senador, Jorge Robledo, saca bandera blanca en torno a la precandidatura de Clara López a la alcaldía de Bogotá.
¿Qué decía Gaviria?... “El Polo no se concibió como un proyecto efímero, estribo para otras propuestas personales o de grupo, sino como uno con vocación de permanencia y de poder, estabilidad que sus miembros deben cuidar como el bien más preciado de la política nacional”.
¿Qué dice Robledo?... “En relación con la candidatura de Clara López a la Alcaldía de Bogotá, propuesta que podría triunfar, realmente, es un no-problema dentro del Polo, porque nadie en sus filas la ha rechazado ni ha propuesto una opción diferente. Luego en torno suyo, a su programa y su gobierno, podemos generar dentro del Partido el consenso o un respaldo abrumadoramente mayoritario, capaz de ganar más apoyos entre los sectores políticos alternativos y los ciudadanos de todos los orígenes.
“Que se den controversias dentro del Polo es apenas natural. Sobre ello no hay que dejarse confundir por la ingenuidad o el fariseísmo. El punto es tener la sabiduría para resolverlas a favor de la unidad del partido y sobre el respeto a los acuerdos fundacionales”.

 

“Y nos volvemos viejos”…

Dice una canción de Garzón y Collazos que cae bien sobre el llamado a cotizar que hace a los colombianos el presidente de Colpensiones, Mauricio Olivera “la ‘vejez llega rápidamente”.
El llamado adquiere voz de alarma si se aprecia que de los 21 millones de trabajadores activos que se estima tiene Colombia, solo cotizan 7 millones, y de estos, solo el 10 por ciento (700.000) realmente se pensiona. Es decir, 14 millones de trabajadores no cotizan a pensiones, y 6 millones 300.000 personas de las que cotizan, no alcanzan a pensionarse por diferentes razones, muchas de ellas a las trampas que les tienden las empresas y los empresarios, y el mismo gobierno, para birlar  sus derechos.
Y el Estado, en vez de estar viendo a ver cómo soluciona esta situación de indefensión social en la que poco a poco va entrando la población madura del país, anda viendo a ver como castiga y esquilma más a los que, a porfía, lograron alcanzar una exigua pensión.
 

Sueldos de hambre

Según una encuesta empresarial, los 10 puestos más difíciles de cubrir en Colombia son los siguientes: 1. Técnicos; 2. Operarios en producción; 3. Personal secretarial y asistencial; 4. Ingenieros; 5. Gerentes y ejecutivos; 6. Conductores; 7. Gerentes de ventas; 8. Contadores y financistas; 9. Operarios calificados; (obreros, carpinteros y plomeros) y, 10. Operarios de máquinas.
Los analistas consideran que se hace indispensable  montar un mecanismo de coordinación entre la dirigencia empresarial, la academia y el gobierno, con el fin de aprovechar en la mejor forma posible la oferta y demanda que se establece en el mercado laboral.
Aunque también tienen razón los trabajadores cuando dicen que no es que no haya personas calificadas para esos puestos sino que los empresarios les tienen asignados “unos sueldos de hambre”.
 

Aclaración sobre “Matemática política”

Coincidencialmente se dio un resultado igual de dos ochos en el ejemplo sobre la búsqueda de la cifra repartidora que publicó El Satélite en la información correspondiente a “Matemática política”, y esto generó la inteligente inquietud de nuestro asiduo lector (pensionado), Alberto Luna Ávila, expresada a través de la red que orienta desde Barranquilla, Antonio Guihur Porto.
Ver la noticia original
El Satélite no contó el 8 sino una vez, ateniéndose a la norma que dice que los resultados de dividir por 1, 2, 3, etc. las respectivas votaciones “se ordenan de mayor a menor” hasta llegar al total de curules a repartir. El menor de los números que resulte de este ejercicio, viene a ser la cifra repartidora. En esa cuenta y con respecto al ejercicio mencionado, la cifra repartidora encontrada por El Satélite para concluir el ejemplo del reparto de curules, era 7.
El pensionado Luna Ávila, halló el error y así lo expresó indicando que la cifra repartidora del ejemplo no era 7 sino 7,5.
Pues, bien, gracias a la intermediación de otro asiduo lector y valioso colaborador de El Satélite, Armando Cardona, de Medellín, pusimos en consulta del expresidente del Consejo Nacional Electoral, Guillermo Mejía Mejía, también muy entrañable a esta causa periodística, la inquietud y esta es su respuesta:
Armando y Octavio:
Esos dos ochos (8) son dos resultados distintos y por lo tanto deben contarse dos veces hasta llegar al resultado número 11 que efectivamente es 7.5. Un abrazo. GMM
Vea usted, coincidencialmente hemos aprendido algo nuevo que, aunque sea remota la posibilidad de que se presente en la vida real, nos sirvió como un delicioso ejercicio intelectual, gracias al inquieto lector…
 

 

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