Frat Quintero
24.05.2011 14:45(Frenan robo de celulares).- Solamente el año pasado, según estimaciones de la Policía, en Colombia fueron robados más de 3’000.000 (¡tres millones!) de teléfonos celulares. Para poner esta cifra al alcance del entendimiento, esto equivale a decir que en este país se roban más de ocho mil celulares diarios. Si uno piensa que en promedio los celulares robados son vendidos en el mercado negro a un precio de $40 mil cada uno, resultan unas ventas ilegales, solamente del año pasado, de más de $120 mil millones de pesos (60 millones de dólares).
Para los usuarios afectados todo son pérdidas: el equipo celular, la información de cuentas bancarias, las claves de acceso y de contactos personales, los accesorios del equipo celular (manos libres, carcaza, protectores, etc.), y por supuesto, los “minuticos” que tenía en saldo a favor.
Y esto solamente cuando la víctima “la saca barata” y el costo mayor no es su vida misma, como lamentablemente le sucedió al sacerdote Gustavo Angarita, Capellán de la Universidad, Minuto de Dios.
El modo de operación de este vil mercado es muy sencillo, y no presenta mayor dificultad: una vez robado el celular, se modifica electrónicamente para que no quede rastro del anterior dueño; se compra una nueva tarjeta SIM –cualquiera- y se activa el celular. Por último, se vende el equipo en la calle, o si es un teléfono inteligente (un iPhone o un BlackBerry), en los establecimientos de San Andresito o de la Avenida 19, en Bogotá.
Y en este punto, llamo la atención: Los celulares, como los carros en sus motores, cuentan (desde hace mucho tiempo) con un código serial llamado IMEI que es transmitido por el aparato al operador del servicio y que los identifica unívocamente a nivel mundial.
Dicho de otra manera: los operadores celulares han contado siempre con las herramientas tecnológicas para suspender el servicio sobre un celular reportado como robado. Increíble, ¿no?
Con la entrada en vigencia del Decreto que restringe el uso de celulares robados o extraviados, se implementará una gran base de datos con todos los códigos IMEI de los celulares activados. La base se partirá en dos: base de datos negativa (con los IMEI de los celulares reportados como robados o extraviados) y base de datos positiva (con los IMEI habilitados legalmente). Obviamente, el servicio sobre los IMEI de la base de datos negativa será suspendido.
Adicionalmente, los establecimientos comerciales que vendan los equipos deberán estar autorizados por los operadores o por el gobierno.
Sin duda, con estas medidas, se desincentiva el robo de celulares. Por eso cae bien el control que desde el gobierno se hará a la venta y activación de celulares. Por eso alivia un poco el saber que en alguna parte habrá una lista negra con los códigos IMEI de los celulares robados que no podrán ser nuevamente activados. Y por eso me alegra sobremanera ver que el gobierno - por fin- obliga a los operadores celulares a que tomen conciencia social frente a este tema que ha generado tanto daño material e inseguridad ciudadana.
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