
DUDA METÓDICA
27.08.2024 11:06Octavio Quintero
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Gobierno y oposición de Venezuela afirman, cada cual por su lado, que ganaron la elección presidencial… Ambos, dicen tener la prueba reina y, sin embargo, ninguno la somete a prueba fehaciente para demostrar su versión.
Mientras tanto, la comunidad internacional, a la derecha, cree que Maduro miente, y viceversa, a la izquierda, La mentirosa es Corina… Si la carga de la prueba recae en quien quiere hacer valer su derecho, entonces, ¿aquí quién?
Otra pata: Maduro se aferra a la institucionalidad que avala su triunfo… Corina se aferra a la comunidad internacional: el mundo occidental, casi por unanimidad, desconoce el resultado, versus el mundo del Este que ya reconoce el triunfo de Maduro. ¿Ahí, que pesa más: la soberanía nacional o la comunidad internacional? Si, la soberanía, entonces, la comunidad internacional está metiendo las narices en donde no debe, y por qué hasta ahora; por qué no en otros casos, donde ha habido reclamaciones y denuncias de fraude electoral. Ejemplos recientes: EE.UU 2020, elección Biden v/s Trump; Perú 2021: Pedro Castillo v/s Keiko Fujimori; Paraguay 2023: Santiago Peña v/s Efraím Alegre; Guatemala 2023: Bernardo Arévalo V/s Sandra Torres y México 2024, elección abrumadora de Claudia Sheinbaum. En estos, y otros casos, los perdedores han denunciado fraude, como en la misma Colombia, repetidamente desde Samper Pizano (1994) en adelante.
Algo más: ¿Quién está financiando a Corina?, porque las movilizaciones nacionales e internacionales no se hacen con tripas de cucaracha. Sobre el presidente Maduro sobra la pregunta, pues, se supone que está financiando sus huestes con recursos estales.
La pregunta sobre Corina conlleva otra pregunta más delicada: ¿Se justifica, que a nombre de la democracia, se financie a líderes de oposición política para desestabilizar gobiernos no demócratas (autoritarios o dictadores), y en concepto de quién? Ojo con esto: falta poquito para que la “democracia” occidental se consolide al través del poder económico, combinado con golpes de Estado, duros (con armas) o blandos (persecución judicial).
Conclusión: algo pesa más que el tema político en el caso de Venezuela. ¿Quién o qué? Se habla de su riqueza petrolera…
Mirando las dos orillas geopolíticas nos deja ver hoy, caras tranquilas de presidentes con el triunfo de su “amigo” Maduro, y la pataleta de gobiernos “amigos” de Corina frente a su derrota… y viceversa, sería el caso. Eso refleja que la preocupación de unos y otros, no es el fraude, sino a favor de quién juega.
P.D. Los presidentes que no reconocen el resultado de las elecciones en Venezuela, están caminando por la cornisa de la soberanía nacional y la autonomía del sistema judicial, ejes del derecho internacional… Más moderados los que se mantienen neutrales, aunque también incurren en intromisión indebida en los asuntos internos de la institucionalidad venezolana al exigir la publicación de las actas.--
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