USA, o el fin de un Imperio

30.11.2010 19:54

Hay un dicho en periodismo que se le atribuye a la flema inglesa que define como noticia “aquello que en alguna parte alguien  quiere que no se sepa. Todo lo demás es publicidad”.

Quienes compartan el dicho, podrán entender que el destape de WikiLeaks sobre los 250.000 mensajes cifrados, muchos de ellos con carácter “reservado” de Washington, convendrán conmigo en que nos ha tocado vivir el esplendor de una de las noticias “chiva” (o mejor de miles de chivas), como también decimos los periodistas, más rutilante de todos los tiempos. Potenciada además, urbi et orbi, por la maravilla de Internet.

No parece aventurado predecir que la noticia de WikiLeaks descarga sobre el Imperio de nuestra era, el golpe de gracia.

El mundo entero, que lleva ya largos años acumulando desconfianza sobre Washington, no le queda duda de ahora en adelante de que su democracia es una infame falacia. Estados Unidos ha perdido toda moral para dictarle normas al mundo, de ninguna clase.

La “mentira organizada” ha sido desvelada con brutal crudeza, y en tiempo real. Algunas infidencias, como el reciente golpe de Estado patrocinado por Washington contra el gobierno legítimo de Honduras, cae como sal en herida recién abierta. Y así por el estilo, en miles y miles de casos alrededor del mundo, permitirán que millones de personas dejen brotar libremente su rabia contra el Imperio.

La sociedad de hoy no tuvo que esperar como nosotros los de antaño, 25 o más años, a que el Pentágono descongelara información a su antojo, cuando ya para qué. La cuenta de cobro se ha acortado, cuando todavía hay dolientes directos de sus infamias económicas, políticas y sociales, y sobre todo, de su cinismo y desprecio humano.