Tormenta política en Panamá

24.11.2010 04:42

El presidente panameño, Ricardo Martinelli, está viviendo por culpa de su controvertida decisión de otorgar asilo político a la exdirectora del DAS María del Pilar Hurtado, un maremoto político interno frente a una opinión pública que no entiende como se destituyó a la fiscal de ese país por chuzar las comunicaciones de un fiscal corrupto, pero acoge a una extranjera que con su decisión de abandonar Colombia se autoproclamó responsable de expiar para el alto gobierno a la Corte Suprema de Justicia, líderes de oposición y periodistas. 

Mientras tanto, en Colombia, el presidente Santos está siendo acosado por múltiples opiniones de todas las convergencias políticas para que pida en extradición a la señora Hurtado con el fin de que la investigación pueda continuar.

En las últimas horas, el excandidato presidencial y actual gobernador de Santander, Horacio Serpa Uribe, dijo en habitual columna que le acogen varios medios de comunicación que “Panamá no puede convertirse en el canal de la impunidad”.

Y refiriéndose al gobierno del ex presidente Uribe, quien, por demás, fue el que terminó con su aspiración presidencial en el 2002, dijo: “Es insólito que un gobierno que terminó con índices de popularidad tan alto haya estado conformado por funcionarios que violaronla ley y no sean capaces de afrontar las consecuencias”.

Serpa considera que en el caso de la señora Hurtado, “parece que la extradición es el camino”.