No hay de qué

15.12.2010 07:00

El cataclismo que sacude al país no da para desearnos “feliz navidad”. Es aterrador el panorama que nos muestran los medios de comunicaciones por doquier.

En su desespero, el gobierno anda recabando aquí y allá ayudas nacionales e internacionales a ver qué puede hacer. También las empresas del sector privado vienen aportando sus cuotas de participación. Los trabajadores donando días de salario. Los daños son enormes. Las pérdidas incalculables. La tragedia desgarradora.

Lo que podamos hacer, por insignificante que nos parezca, es ayuda. Estamos en un mar de necesidades en donde un centavo es plata y una mano ayuda. Millares de compatriotas, arrumados en albergues, con la mirada perdida en sus recuerdos bajo tierra y agua, viven hoy en un mundo sin mañana…