La corrupción no escoge

25.03.2011 03:48

La corrupción entró al Instituto de Bienestar Familiar (ICBF), no como niño abandonado, sino como Pedro por su casa.

La Procuraduría comprobó el hecho en la sede del ICBF en Medellín en donde se hallaron irregularidades como el fraccionamiento de contratos para evadir el trámite de la licitación, permitiendo así la creación del ya famoso “carrusel de contratación”.

Si la corrupción del ICBF entró a Medellín, también puede estar en todo el país. Esa es la conclusión de la Procuraduría que ha decidido “tomarse” la sede nacional y de las regionales de Cundinamarca y Bogotá, con el fin de determinar si la contratación y la inversión de los recursos públicos se están ejecutando de acuerdo con la ley.

En declaraciones a El Tiempo, la procuradora delegada para la Infancia y la Familia, Ilva Myriam Hoyos, dijo que “queremos garantizar que todos los recursos del ICBF, estimados en cerca de 2,9 billones este año, garanticen un avance en los derechos de los niños".

"No queremos fomentar temores infundados, pero sí estamos preocupados por la situación que encontramos en Antioquia; lo que queremos es hacer el control que nos corresponde: prevenir", aseguró la Delegada.

Por su parte, la directora general del ICBF, Elvira Forero, expresó que la visita de la Procuraduría es un aporte de gran valor para la misión de la entidad. El Instituto siempre estará de puertas abiertas, a los organismos de control.

La Directora pidió a sus funcionarios cumplir con la obligación legal, facilitando toda la información y cooperando de manera irrestricta con la Procuraduría.