En Mosquera, sí se pudo

17.12.2010 20:34

Perseguida y acosada por sus contradictores políticos, la concejala del Polo, Ivonnet Tapia, protagonista de la demanda por intervención en política que concluyó con la destitución del alcalde de Mosquera, Álvaro Rincón Rojas, tuvo que enfrentar varias acusaciones en su contra ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca.

La dirigente polista, elevada hoy como ícono del “sí se puede” adelantar un efectivo control político a los alcaldes desde los concejos municipales, es la misma que prosigue con las denuncias interpuestas por corrupción contra los hijos del ex presidente uribe, Tomás y Jerónimo.

En una de sus intervenciones ante el Tribunal, que recoge el periódico La Bagatela No. 40, la concejala dice que su persecución se debe “por haberme atrevido a enfrentar a una clase política corrupta”.

Vea la versión de La Bagatela