El voto ecológico

16.01.2011 06:47

No hay sino un camino para detener el ataque contra los cerros de Tocancipá que han emprendido los tradicionales mineros de este municipio: la acción popular contemplada en el artículo 88 de la Constitución Nacional, considera un ilustre ex magistrado consultado por El Satélite, que prefirió mantener su nombre en reserva.

El ex magistrado recuerda que en desarrollo de esa prescripción constitucional se expidió la ley 472 de 1988 que en su artículo 4º sobre los “Derechos e intereses colectivos”, señala en el literal c) que para garantizarle a la comunidad el “ “goce de un ambiente sano” es menester propender por la “existencia del equilibrio ecológico y el manejo y aprovechamiento racional de los recursos naturales para garantizar su desarrollo sostenible, su conservación, restauración o sustitución. La conservación de las especies animales y vegetales, la protección de áreas de especial importancia ecológica así como los demás intereses de la comunidad relacionados con la preservación y restauración del medio ambiente”.

El jurista también le dijo a El Satélite que otro camino para detener ese feroz ataque a los cerros tutelares de Tocancipá es la vía política. “Esa recuperación del medio ambiente, si no se logra por la intervención de la justicia, tiene que ser parte del programa de quien aspire a regir los destinos de la población en el próximo cuatrienio”.

Los electores –agregamos nosotros-, deben estar muy atentos. Es imposible cometer el error de votar por quien no se comprometa frontalmente a defender  los derechos e intereses colectivos relacionados con el medio ambiente. Hay que pensar seriamente en el futuro de la población porque al paso que vamos, en este campo del medio ambiente, cada día se ensombrece más.