El rey del pragmatismo

23.02.2011 05:23

Para pelear se necesitan dos, y el presidente Santos no es, no ha sido y no será rival de nadie en la cúspide de su carrera de estadista. Santos es un excelso componedor, y al parecer, casa peleas sólo por tener el placer de arreglarlas. En su vida privada se le conoce como un excelso jugador de póker con todo lo que eso significa en el mundo tahuresco: frío, calculador, taimado y sin escrúpulos.

Santos es Presidente porque a lo largo de su carrera política siempre se supo acomodar a los gobiernos, fueran liberales o conservadores. En lo más crucial de la sucesión de Uribe, aguantó hasta último momento antes de destapar su juego. Si hay un rey en Colombia del pragmatismo, ese es Juan Manuel Santos.

Quienes así lo entienden, no deben sorprenderse de que en la reunión del martes por la tarde con la cúpula gremial hayan salido todos tan contentos. No le quepa duda a nadie que en esa reunión, Santos debió haberle tirado carne a los lobos para acallar sus hambrientos aullidos que ya subían de tono, especialmente contra el vicepresidente, Angelino Garzón, de quien el presidente de la ANDI, Luis Carlos Villegas, le recordó en su muy peculiar estilo figurado que el Vice en Colombia, según la Constitución, “es llanta de repuesto y no freno de mano”.

¿A qué juega Santos? ¿A qué juega Angelino? Ambos, haciendo lo contrario de sus antecesores, cosechan aplausos, y esa es una estrategia bien craneada: Santos, con su actitud, le dice al país que Uribe era un camorrero; y Garzón, con la suya, le dice que Pachito no hubiera servido, ni de llanta de repuesto porque no daba la medida, ni de freno de mano porque el tren iba desbocado, para parodiar al presidente de la ANDI.

Todo lo que buscaban los presidentes de los gremios era que Santos les ratificara su amor filial, como en esos episodios de celos en donde el enamorado le pregunta a su pareja: “¿Pero, mi amor, tu sí me amas? ¡Júramelo!

Y les juró que durante toda su vida pública, mejor dicho desde chiquito, cuando apenas siendo bachiller ya era flamante representante de Colombia en la OIT (q.e.p.d), no ha hecho más que trabajar porque el sector privado sea el corazón del desarrollo económico del país. Así les dijo, y todos tan contentos; tanto que ni siquiera de Angelino se acordaron…

Tuvo que ser el propio Presidente Santos quien les dijera, quien sabe si antes o después de tirarles su pedazo de carne, que el Vice no había dicho ni hecho nada sin consulta o consentimiento. Es decir, el espaldarazo al Vice fue sublime y, lo tiene tan crecido que si alguien se atreviera a hacer una encuesta sobre quién podría ser el próximo presidente de Colombia en caso de que Santos, como ya lo ha dicho dos veces, no aspire a la reelección, póngale la firma que Angelino se llevaría en estos momentos por delante a todo el mundo.

Es seguro que muy pronto también se le enchiche Vargas Lleras con quien, se dice, hizo un pacto de primero yo y vos después, para que se le uniera en la segunda vuelta de la elección presidencial, como tal cosa ocurrió. Y seguramente también veremos, no sin sorpresa para quienes le conocen, la capacidad de persuasión del presidente Santos para calmar al delfín sin echárselo encima como bacalao.

Pero volviendo al cuento y para terminar, los gremios económicos, a más de obtener el juramente de amor eterno del Presidente, le dijeron que estaban muy maltratados con eso de la ampliación de la base al impuesto del patrimonio y con la derogatoria de la exención del impuesto a la reinversión de utilidades, entre otras cositas…

En gracia a la idea del pragmatismo presidencial que venimos desarrollando, es probable que veamos algunas medidas en orden a compensar a los pobrecitos empresarios. Que nadie lo dude.