De la crisis a la catarsis

10.11.2010 11:56

La nueva terna a Fiscal General, nos puede decir si la Corte Suprema de Justicia está politizada o no.

Si me apuran, diría que sí. Es de lógica imaginar que el choque de trenes desatado por Uribe, haya dejado en la Suprema cicatrices imborrables que se proyectarán sobre la nueva terna. El sólo hecho que uno de ellos haya dicho que ya no hay una terna sino un sexteto, indica que un espíritu en la sombra, que puede ser el mismo “Número 1” del que hablan los confesos narcotraficantes y paramilitares, está dictando la forma de pensar, decir y actuar de esos “honorables” ternados. Y eso indica también, quién lo duda, que habemus oposición uribista al gobierno de Santos desde ya y para rato.

El asunto no era tan sencillo como cambiar la terna. El asunto es que el brutal ataque del pasado gobierno a la Suprema, en procura de enredar a los magistrados en sus investigaciones contra la parapolítica, y concretamente contra su primo Mario Uribe, proyectó el debate más allá de lo jurídico.

Matemáticamente es muy sencillo explicar el cierto pesimismo que empieza a embargar el alborozo inicial: si un grupo de magistrados antiuribista pudo bloquear la elección, el bloque uribista que queda podrá aplicarle a los santistas la misma receta, y no tanto por cuestiones políticas como por resentimiento.

Para mal (ya quién lo duda), Colombia no volverá a ser la misma después de Uribe. Encuadernar las instituciones de este Estado leviatán que nos dejó; expulsar la mafia de la vida cotidiana y cerrar los atajos por donde nos despeñamos todos a una, desde birlar una cola para entrar al cine hasta sesgar un concepto para expedir una ley, resultará tarea de todos los espíritus buenos que, por nuestra pasividad, resultamos a veces más aterradores que la misma maldad de los malos, según rezaba Luther King.

Las reformas que nos esperan; la transformación de las conductas públicas que nos acosa y nos objeta como sociedad, no es cuestión de Santos quien, por supuesto, juega un papel estelar en el proceso y hasta ahora parece (solo parece) que se porta a la altura de las circunstancias.

Pero, el rol principal de este papel está aquí en el campo del elector primario; entre nosotros. Y la próxima jugada son las elecciones regionales de gobernadores y alcaldes; diputados y concejales.

“A verlo vamos y a llevarle flores”.