Cuando la justicia es ciega

16.05.2011 05:25

El director-gerente del FMI, Dominique Strausss-Kahn, fue detenido el sábado hacia las 5 de la  tarde por la policía de Nueva York, acusado de agresión sexual, intento de violación  y retención ilegal de una camarera del hotel Sofitel, en el centro de Manhattan.

El alto ejecutivo internacional, de 62 años, fue bajado del avión que se disponía a partir a París y puesto a órdenes  de la policía de Manhattan para el correspondiente interrogatorio.

La noticia causó un natural revuelo en el mundo por la alta posición del detenido, pero especialmente en Francia, de donde es, porque, además, encabeza las encuestas políticas para suceder a Nicolás Sarkozy en las elecciones del 2012.

La camarera, de 32 años, cuyo nombre no ha sido revelado, denunció que cuando entró en la suite de Strauss-Kahn para limpiarla, pensando que estaba vacía, éste salió del cuarto de baño desnudo, se abalanzó contra ella e intentó quitarle la ropa interior, obligándole incluso a la práctica del sexo oral.

El primer ejecutivo del FMI niega los cargos y el único indicio de que algo así pudo haber sucedido es que Strauss-Kahn, aparentemente, dejó el hotel con premura, pues, olvidó recoger algunos objetos personales, entre ellos su teléfono móvil. 

Conclusión

Strauss-Kahn, perdió todo en una noche: su cargo en el FMI, su reputación, las primarias del Partido Socialista francés, la elección presidencial y el honor de los suyos. Tiene derecho a declararse no culpable, a la presunción de inocencia y a un juicio justo, pero políticamente, su carisma personal y sus esperanzas electorales han terminado.