Cabeza y cola educativa

27.12.2010 17:16

El Refous, de Cota, es el mejor colegio del 2010, entre las 56 instituciones educativas, públicas y privadas, que funcionan en los 11 municipios de Sabana Centro, según los puntajes otorgados por el ICFES. El puntaje más bajo correspondió al colegio departamental, Alfonso López, de Nemocón.

La calificación otorgada al Refous fue de 90 puntos con una nota de “muy superior” en calidad de educación; en tanto que la obtenida por el Alfonso López, apenas llega a 41 puntos, y su educación calificada de “muy baja”.

La educación en Colombia, como se recuerda por la crónica divulgada en la pasada edición de El Satélite, es de muy baja calidad en términos generales, según el último informe denominado PISA elaborado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).

En dicho documento, que tiene circulación internacional, se consigna que (…) “los estudiantes colombianos no entienden lo que leen”, y sobre el mismo tema, el ex director de Planeación Nacional y permanente columnista de El Espectador, Armando Montenegro, fue tajante al afirmar:

(…) “Lo que revelaron las pruebas de PISA de 2009 es una emergencia permanente y dramática: gran parte de los jóvenes de Colombia, con 15 años de edad, después de haber asistido a la escuela durante casi toda su vida, no han aprendido prácticamente nada”.

Más dramático resultó el aclamado analista nacional, Eduardo Sarmiento quien, también en su habitual columna de El Espectador, considera que (…) “las disparidades de los rendimientos escolares son la consecuencia de las desigualdades de la sociedad. Simplemente, los sectores de altos ingresos gastan más en educación y las diferencias se amplifican por la tradición cultural y el contexto social. Por su parte, los colegios privados adoptan altas matrículas y procedimientos excluyentes que impiden el acceso de los estudiantes más capaces de menores recursos y no permiten que los beneficios del contagio de la educación se extiendan a toda la población. La presencia de estudiantes de estratos 5 y 6 es prácticamente inexistente en los colegios públicos de secundaria”.

Es decir, y hablando en plata blanca, estamos lejos de corregir el sistema que nos tiene en la cola de las pruebas PISA porque…

 ¿Cuándo será que eliminamos la discriminación educativa en el sentido en que, tanto alumnos de familias ricas como alumnos de familias pobres se mezclen en los mismos colegios y reciban la misma calidad de educación tanto en instituciones públicas como privadas? Como, por ejemplo, en Estados Unidos… ya que tanto nos sirve de espejo en otros menesteres.

Los resultados que muestran las calificaciones del ICFES en estos municipios de Sabana Centro, que por demás debe ser constante en todo el país, avalan las apreciaciones de Sarmiento.

En la lista elaborada por El Satélite (ver cuadro) se observa que el colegio de mayor reputación es privado y de corte elitista, al que sólo llegan estudiantes de estrato seis de Bogotá. Por el contrario, el colegio de menor calificación, es una institución pública de uno de los municipios también más pobres de esta provincia en el que estudian los hijos de las familias más pobres y campesinas.

“La solución de fondo como lo muestra la experiencia de los países nórdicos -dice Sarmiento-, es una educación integrada en que todos los estudiantes concurran a las mismas dependencias. No existe otro camino para que los niños de los estratos menos favorecidos se beneficien de la tradición cultural y el contexto social”.

Por tanto, a la hora de aplaudir al nuevo gobierno, guardemos emociones para cuando de veras se vean cambios sustanciales en la conducción del Estado en lo socio-económico como el trabajo, la salud, la educación y la vivienda…

Mientras tanto, seguiremos insistiendo en que el pasado 7 de agosto el barco cambió de capitán pero no de rumbo.